miércoles, 16 de julio de 2008

ESTUDIANTES, UN BOOM Y UNA APUESTA QUE VA MAS ALLA DEL EQUIPO DE FUTBOL

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¿Cómo encontrarle una explicación al boom Estudiantes? El club se ha convertido en las últimas temporadas en una de las instituciones modelo del fútbol argentino. Está en boca de todos, los jugadores lo eligen por sobre equipos denominados grandes y el prestigio institucional crece día tras día. No hay una razón única. Su fortaleza se cimentó a largo plazo y en varios puntos.
El primero a tener en cuenta es la obtención del título local, en 2006. A partir de la vuelta olímpica en el Apertura, Estudiantes se potenció en todo sentido. En repercusión, en reconocimiento, en cantidad de socios y en proyectos. Su plantel de socios pasó de 14.000 a 30.000, posee 4000 chicos federados en 14 disciplinas distintas y mantiene un equipo competitivo de fútbol, al que muchos ya señalan como el principal candidato para pelear por el campeonato.
El segundo punto es la apuesta a la jerarquía. Comenzó con el retorno del referente máximo que tiene la hinchada pincharrata : Juan Sebastián Verón. El fue el hacedor de los acontecimientos que se sucedieron luego: el primer campeonato luego de 23 años, la vuelta a los primeros planos del fútbol nacional e internacional, y que a Estudiantes lo volvieran a considerar un club vendedor.
La tercera pata de este fenómeno es propiedad de los dirigentes. Hace casi tres años, la comisión directiva de Estudiantes decidió volver a las fuentes y recurrir casi permanentemente a su cantera futbolística y así realizar una fuerte apuesta hacia el futuro.


De allí salieron Mariano Pavone, Marcelo Carrusca, José Sosa y Pablo Piatti, quienes ya no están en la institución. Y Agustín Alayes, Leandro Desábato, Marcos Angeleri (quería irse, pero le mejoraron el contrato y seguirá), Pablo Lugüercio, José Luis Calderón y Juan Sebastián Verón, que se mantienen dentro del plantel albirrojo. Todos ellos ayudaron a forjar este presente exitoso. Lo mismo sucedió con los directores técnicos. Jorge Luis Burruchaga, en menor medida; luego, Diego Simeone, y ahora Roberto Sensini. Fueron tres entrenadores con escasa experiencia en la función, pero Estudiantes apostó a los proyectos por sobre los nombres y en los tres casos resultó beneficioso, en el más amplio sentido de la palabra.


También es cierto que el orden económico de la entidad representa una buena dosis de tranquilidad para el día a día del club. Hoy por hoy, la salida de Pablo Piatti a Almería por 7.000.000 de dólares posibilitó la llegada de la Gata Fernández (se abonó 1.500.000 de dólares), Mariano Barbosa y Mauro Boselli (hubo una demora, pero ya se entrenó y lo presentarán hoy), los principales refuerzos que llegaron al predio de City Bell. Y un dato adicional: nunca el club había pagado tanto por una incorporación (US$ 2.500.000 por el 50% del pase), como en el caso de Boselli.
A pesar de que en septiembre habrá elecciones en Estudiantes, todo parece indicar que tanto en el futuro inmediato como a largo plazo cada pieza parece ajustarse a su lugar en el club. La lucha en el frente deportivo es la meta que han propuesto los conductores de la institución. Ellos saben que si mantienen en lo más alto al fútbol, el crecimiento no se detendrá.


A largo alcance, el cambio de sede ya es un hecho. Cuando el Pincha consiga levantar su nuevo estadio en la vieja esquina de 1 y 57, los dirigentes apostarán por concentrar las áreas administrativas y deportivas en el mismo lugar. Además está en carpeta la creación de una fundación para la ayuda de los más necesitados y el desarrollo de las escuelas primarias y secundarias en City Bell.


Estudiantes ahora está considerado por todo el ambiente futbolístico un ejemplo a seguir. En su momento, fueron Vélez y Lanús. Mucho antes, Ferro. Hoy, la actualidad del club invita al optimismo. Con nombres importantes, sí, pero también con proyectos integrales que van más allá de una mirada a corto plazo.


Por Martín Carrasco (h.) Para LA NACION

miércoles, 9 de julio de 2008

ESTUDIANTES EL OTRO GRANDE QUE TODOS QUIEREN IR

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Estudiantes, el otro grande al que todos quieren ir

Ariel Ruya De la Redacción de LA NACION

Las encuestas de popularidad, ésas que tanta efervescencia provocan, ésas que tantas pasiones despiertan, más de una vez lo señalan como el sexto club en prestigio, importancia y masividad, detrás de los cinco grandes de siempre. Aunque esos trabajos son siempre relativos, son siempre restringidos, Estudiantes tiene historia, tiene presente, tiene seriedad, tiene dirigentes confiables, tiene jugadores de jerarquía y, tiene, también, un imán en aquellos que crecieron con los colores rojos y blancos sobre el cuerpo, y pertenencia en aquellos que apenas disfrutaron de la grandeza triunfal de su historia por un puñado de meses.

Estudiantes tiene ése no se qué... En realidad, se saben, se conocen sus reconfortables tradiciones, cuando apenas se pisa el tradicional campo de City Bell o cuando se aproxima por la vieja cancha de 1 y 57. Días atrás, en una entrevista con Miguel Russo, casi sin proponérselo, el entrenador lanzó emociones, recuerdos y certezas de su historia con Estudiantes. Curioso, cuando el hombre hace meses se consagró en América con Boca. Llamativo, si se percibe que es el flamante conductor de otro poderoso, San Lorenzo. Alguna vez dijo: "Estudiantes es una forma de vida".

Porque Estudiantes -en menor medida, también son ejemplificadores Vélez y Lanús, aunque sin tamaña capacidad de éxitos y respuesta masiva- no sólo es un club de fútbol que salió campeón del mundo, de América y demás. Es una familia, es un ejemplo para imitar. Ni las huellas del polémico antifútbol, ni las historias de alfileres, ni las leyendas de verdades y mentiras que recorrieron la reseña futbolera pueden herir esa cuna de fútbol, de pertenencia, de educación, de vida.

Por eso Juan Sebastián Verón volvió a su casa, aun con un par de años de comprobado primer nivel internacional, más allá de sus apetencias personales futuras. Por eso José Luis Calderón regresó a su hogar; descartó millones de euros en Qatar para cumplir el anhelo de retirarse en donde se formó.

Por eso Gastón Fernández desecha Independiente y se suma al proyecto. "No tiene nada que envidiarles a los grandes", dice el delantero. Nada, dice la Gata. Tal vez, con River y Boca cueste compararse. Pero con San Lorenzo, Independiente y Racing, sinceramente, cuesta encontrar alguna diferencia abismal. Hasta Mauro Boselli se quiere ir de Boca para jugar... en Estudiantes.
Una entidad que es un emblema que emociona. Un club de fútbol que es parte de una saludable tradición.




jueves, 12 de junio de 2008

Tribunas colmadas como aquellos tiempos

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Epocas doradas.

Desde su primera participación en la Copa, el equipo de Zubeldía llenaba estadios y eliminó en la fase inicial a Millonarios y Deportivo Cali, ambos de Colombia; en la segunda ronda, a Independiente y Universitario, de Perú; y en semifinales, al campeón Racing Club, al que derrotó luego de un partido de desempate jugado en la cancha de River Plate. Y conquistó el torneo continental tras tres finales con Palmeiras de Brasil: el primer partido se jugó el 2 de mayo en la ciudad de La Plata y lo ganó Estudiantes por 2-1; el segundo, el 7 de mayo en S㯠Paulo, Brasil, fue triunfo de Palmeiras, 3-1; y el tercero y decisivo se jugó el 16 de mayo en el Estadio Centenario de Montevideo, partido en el que el "Pincha" se impuso por 2-0, con tantos de Felipe Ribaudo y Juan Ramón Verón, conquistando su primer trofeo internacional.
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Ese triunfo le permitió disputar la Copa Intercontinental con el campeón europeo, a la sazón, el equipo inglés Manchester United. La primera final, que terminó 1-0 a favor de Estudiantes con gol de Marcos Conigliaro, se jugó el 25 de septiembre en el estadio de Boca Juniors con mas de 40.000 personas; y el partido decisivo, en el mítico Old Trafford de Manchester. Allí, con un empate en un tanto (goles de Juan Ramón Verón; y Morgan para la escuadra inglesa), Estudiantes logró el máximo trofeo mundial de clubes de fútbol y se convirtió en el único equipo no inglés, hasta la actualidad, en haberse consagrado campeón en ese estadio.
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La noche de la consagración en Inglaterra, el miércoles 16 de octubre de 1968 ante unos 700 fanáticos pinchas, el equipo formó con Alberto Poletti; Oscar Malbernat, Ramón Aguirre Suárez, Raúl Madero y Hugo Medina (se fue expulsado junto al legendario jugador norirlandés, George Best, por agresión mutua, a los 42 minutos del segundo tiempo); Carlos Salvador Bilardo, Carlos Pachamé y Néstor Togneri; Felipe Ribaudo, Marcos Conigliaro y Juan Ramón Verón.
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En 1969 disputó y ganó la Copa Interamericana contra el Toluca, debiendo jugar dos finales, en el Estadio Azteca de la ciudad de México y en su estadio de La Plata, partidos que otorgaron, curiosamente, sendos triunfos para los visitantes, los dos por 2-1. Ello obligó a un tercer partido de desempate, jugado en el Estadio Centenario de Montevideo con más de 10.000 pinchas el 21 de febrero, que concluyó con una victoria para el "Pincha" por 3-0 con goles de Marcos Conigliaro, en dos oportunidades, y Eduardo Flores.
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También en 1969 logró nuevamente la Copa Libertadores de América , jugando la final contra Nacional de Montevideo: el 15 de mayo se disputó el partido en Uruguay, que terminó con un histórico triunfo de Estudiantes por 1-0 con gol del mencionado "Bocha" Flores; la revancha, en La Plata, se jugó el 21 de mayo y finalizó con otro triunfo, esta vez por 2-0, nuevamente con goles de Conigliaro y Flores.

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El Gran "DOCTOR".
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Para el Metropolitano 82, que se jugó en segundo término, el técnico, Carlos Salvador Bilardo, un histórico del club, incorporó a Marcelo Trobbiani, el habilidoso volante de Boca y al zaguero mendocino Rubén Agüero. Con la llegada de Trobbiani, el equipo tuvo una gran ductilidad en el medio campo cada vez que se juntaba con Alejandro Sabella. El equilibrio lo lograban Miguel Angel Russo y Miguel Angel Lemme. En ataque, Hugo Gottardi y Guillermo Trama eran las cartas goleadoras, quienes convirtieron 24 de los 50 tantos que señaló el equipo (13 Trama y 11 Gottardi). La campaña de Estudiantes en el Metropolitano fue excelente: ganó 21 partidos, empató 12 y perdió solamente 3, con Boca las dos veces: 1-0 en La Bombonera y 2-1, en La Plata y con Newell's en el Parque Independencia de Rosario 3-1.
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Pero después de la última derrota frente a Boca, como local, en la fecha 24ª, produjo una serie invicta de 13 partidos con 8 victorias y cinco empates. Al llegar a la última fecha, que se disputó en febrero de 1983, por la demora que tuvo el comienzo del torneo por el Mundial de España, se produjo la inusual circunstancia de que los equipos con aspiraciones (Estudiantes 52 puntos e Independiente 51) debían medirse como visitantes en la misma ciudad: Córdoba. Estudiantes le ganó 2-0 a Talleres, con goles de José Luis Brown, de penal y Gottardi e Independiente apenas empató 2-2 con el Racing cordobés, con lo que el equipo platense consiguió su segundo título en el profesionalismo llenando las canchas de nuestro país.
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Al finalizar el Metropolitano, Julio Grondona designó a Carlos Salvador Bilardo como sucesor de César Menotti en la Selección. Eduardo Luján Manera, otro histórico del club, se hizo cargo del equipo. Con la misma base y muy pocos cambios (Agüero por Gette y Bertero e Islas por Delménico), enriqueció el medio campo confirmando a José Daniel Ponce como titular. Con Trobbiani, Ponce y Sabella conformaron un trío de gran prestigio por habilidad y talento, respaldado por el equilibrio de Miguel Angel Russo..
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1.983 ... Kilómetros .
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La gente pincha respondió y viajó mucho en el Torneo Nacional 1983 que se disputó en etapas. Se dividió en ocho zonas de cuatro equipos cada una. En la primera, Estudiantes enfrentó a Unión de Santa Fe, Racing de Córdoba y Unión San Vicente, también cordobés. Ganó tres partidos, empató dos, perdió 1 y salió segundo de Racing de Córdoba por diferencia de gol. En la segunda vuelta, dejó en el camino a Vélez e Institu to de Córdoba (además jugó los interzonales con Chicago).
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En octavos de final, debió enfrentarse un miércoles antes de la final con el rojo con Ferro. Le ganó 1-0 en La Plata y empató 2-2 en Caballito. En cuartos de final, le ganó a Racing 3-1 como local y perdió 2-1 en Avellaneda. Se clasificó para las semifinales por diferencia de gol, junto a Argentinos Juniors, Independiente y Temperley..En los partidos de ida, Argentinos superó a Independiente por 2-1 y Estudiantes logró un ajustado empate como local con Temperley 1-1, en La Plata. Y en la revancha, Independiente superó a Argentinos 2-0 y Estudiantes tuvo que esforzarse para ir al suplementario y vencer por 3-1.
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En la primera final, disputada en La Plata, Estudiantes fue superior y ganó 2-0, con goles de Guillermo Trama y Hugo Gottardi. El partido de vuelta, disputado en Avellaneda, el 10 de junio, fue vibrante. Independiente salió a buscar el partido para igualar la serie. El Gringo Giusti lo puso en ventaja, pero antes de finalizar el primer tiempo, empató Trama. En un clima de enorme tensión se jugó el segundo tiempo. Enzo Trossero marcó el 2-1, que no le alcanzó a Independiente. En medio de graves incidentes y ante la mayor convocatoria pincha de visitante (llenadas solamente por boca y talleres), Estudiantes volvía a clasificarse campeón, con el fútbol atildado que impusieron Marcelo Trobbiani, Alejandro Sabella y José Daniel Ponce..
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Y un día llego "D110S"

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y el 7 a 0 que no exageró la paliza de Estudiantes.
El equipo de Simeone le dio una tunda histórica a Gimnasia: su superioridad fue abismal ante un rival quebrado, que terminó el clásico con dos hombres menos
La explicación del impensado y asombroso 7-0 no debe buscarse en hechos fortuitos ni en casualidades ni en ninguna otra cosa que no tenga que ver con estrictas razones futbolísticas. Pero la mención de lo "futbolístico" no debe dejar de lado nada de lo que el término abarca. La tunda histórica con que Estudiantes sacudió a Gimnasia fue la expresión acabada de una superioridad abismal en lo técnico, lo estratégico, lo individual y lo colectivo, lo anímico y lo físico. Tampoco debe creerse que las cifras fueron exageradas: de no haberse dado un final que no reconoce antecedentes cercanos, en el que los jugadores se pusieron de acuerdo para pedirle al árbitro Baldassi que detuviera el juego antes de lo que debía (ver aparte), Olave estaba condenado a seguir soportando goles.
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El clásico tuvo un final insólito: pese a que el juego estuvo cinco minutos parado por disturbios, el juez Baldassi atendió un pedido de los jugadores de terminar y no los recuperó. Sí, abandono.!
Con la llegada de la Brujita reventaron todos los estadios siendo éstas las últimas, por las medidas del coprosede que entrarían más tarde en vigencia..
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Estudiantes gritó Campeón 2006 !!
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..de la mano de la brujita Juan Sebastián Verón. Ante un marco espectacular en Vélez, dicen los entendidos 20.000 pinchas y 16.000 xeneises, y en un desempate empocionante, venció 2-1 a Boca y se quedó con el Apertura.

Sin dudas, fue una final con todos los condimentos, casi impensada para un campeonato que caminó codo a codo con el bochorno y la violencia. De un lado, los dirigidos por La Volpe, que tenían todo servido en bandeja, dejaron pasar dos inmejorables oportunidades y esta tarde buscaban revancha. Enfrente, el equipo de Simeone, el de la fantástica racha invicta, el que seguía creyendo en los milagros.


Qué decir de este Estudiantes? Un triunfo fantástico el de esta tarde, el broche de oro para una temporada inolvidable. A base de trabajo, Simeone llevó a sus dirigidos a una merecida vuelta olímpica, ayudado, claro está, por un grupo de jugadores que dejó todo en la cancha. Este equipo nunca se dio por vencido. Por eso convirtió esa frase hecha en una hermosa realidad.
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Y van por más..

pensando en GRANDE
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Bilardo lo dejó con 4.000 socios y hoy cuenta con más de 30.000. Hoy en día estudiantes nos tiene acostumbrados a llenar con más de 30.000 hinchas en el torneo local y hasta 40.000 en la Copa Santander Libertadores de América en el Estadio Ciudad de la Plata.

Ah.. y de visitante??

Ah.. también tendremos que estar sentados??
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-Lamentablemente nunca más se veran tribunas visitantes colmadas como “aquellos tiempos”.

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Algunos Datos de Estadios Colmados

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Fuera de La Plata (solo público pincha)
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-local
50.000 boca (con feyenoord holanda -70)
45.000 boca (con milan -69)
40.000 boca (con manchester -68)
30.000 quilmes (con san pablo -06)
30.000 en velez cuando era de arco a arco popular (con river -76)
25.000 en indepte (con boca -95)
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-visitante
32.000 indepte antigua popular (final nacional -83 manera)
28.000 en racing popular arriba y abajo (gol de bossio- profe cordoba),
25.000 en atlanta (con dep. italiano -nacional B)
20.000 en indepte (con indepte profe cordoba)
18.000 lanus y casla (merlo)
15.000 mar del Plata - huracan 3 arroyos (merlo)
12.000 cordoba (con talleres metro 82)
12.000 en velez (gol mazzuco)
10.000 mar del plata (copa centenario amistoso con indepte)
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EXTERIOR
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15.000 centenario (final palmeiras -68)
15.000 centenario (vuelta final nacional -71)
10.000 centenario (interamericana con Toluca -69)
10.000 centenario (danubio 1era fase -08)
4.000 morumbi (cuartos san pablo -06)
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Bibliografía:

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miércoles, 11 de junio de 2008

ORGULLO NACIONAL

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Club Estudiantes de La Plata
. Grande.. muy Grande !!!


miércoles, 28 de mayo de 2008

Estudiantes de Verón


Fernando Pacini - lunes, 26 mayo, 04h51


Para analizar a Estudiantes, hay que empezar por Verón. Ayer mostró todo su repertorio como en sus mejores tardes en Lazio, Inter, en la selección... Jugó al borde de la perfección. Su inteligencia creativa y sus pies obedientes, compusieron una obra magnífica. Cuenta Jorge Valdano que Johan Cruyff en sus tiempos de jugador, solía apropiarse del espectáculo. Eso sucedió ayer en La Plata.


Verón convirtió el partido en algo accesorio. La sustancia era él, y su fútbol.No redujo su juego a unas cuántas apariciones con brillo. Su compromiso duró 90 minutos. Y su entrega fue en justas medidas tanto para atacar como para defender. Los ratos libres del partido los usó para ajustar detalles con sus compañeros. Era notable verlo gesticulando y ordenando a su equipo en los minutos previos al empate de Independiente. Nadie suponía, con Estudiantes dominante y seguro, que el triunfo podía estar en riesgo.


Verón lo supo y trato de evitarlo.Con su líder en el nivel de ayer, el empate es insignificante. Cuando Estudiantes se nutre del fútbol de su capitán, la mejoría es definitiva. Es que Verón mejora a sus compañeros, los hace mejores futbolistas. Enzo Pérez sabe que picará 70 metros y que se encontrará en el lugar deseado con la pelota. Benítez es el subcomandante. Moreno también presta su inteligencia al mediocampo. La defensa es de las más compensadas y la de mejor juego aéreo.


Estudiantes es el equipo más eficaz en la pelota detenida. Lo que más a padecido es la falta de contundencia en sus puntas. Su entrenador transmite calma, experiencia y conceptos.En la página de Verón, si uno hace click en 'Herramientas', se encontrará con una larga lista de opciones: pase corto, pase largo, pase larguísimo, presión, empeño, competitividad, personalidad, liderazgo, aceptable juego aéreo, media distancia, inteligencia, pase entre líneas, manejo del partido, creatividad, asociación, coraje, elegancia, buen gusto... y continúa en la página siguiente.


A ese jugador, el pueblo futbolero, hizo responsable de la eliminación argentina de Corea-Japón 2002 en una de las más miserables campañas que se recuerden en los últimos tiempos. Que sirva a la memoria; la historia lo absolvió.


Ama a Estudiantes, sueña con ser presidente, volvió para ser campeón y ahora puede repetir. Rechazó una millonaria oferta para jugar en los Estados Unidos y vivir en un lugar de ensueño en Washington. Todo por Estudiantes. Su club respeta su pasado como ningún otro en la Argentina. Como el Real Madrid o el Manchester United, Estudiantes tiene una altísima consideración por quienes hicieron su historia.


Ningún resultado puede cambiar esa estima por sus próceres futbolísticos. Niños que jamás vieron jugar a Bilardo, a Pachamé, a Echecopar, etc., mueren por sus autógrafos o por una fotografía con ellos. Son figuras sin vencimiento. Son sus 'Di Stéfanos' o sus 'Bobby Charltons'. Juan Sebastián Verón pronto formará parte de esa galería.

lunes, 19 de mayo de 2008

49 - 44 help puro humo!


Estudiantes es el amo y señor de La Plata

jueves, 10 de abril de 2008

1ERO EL PINCHARRATAS

Encuesta mundial: VOTE-YOUR-TEAM
Y finalmente terminó la encuesta de www.voteyourteam.com
En la República Argentina Estudiantes de la Plata ganó la encuesta con 37.056 votos, escoltados por Ra-sin-club 26.359 y Club Atlético Sin Libertadores de América 21.562. En la votación mundial se ubicó en el 37º lugar y en Sudamérica en el 18º.
Una vez más queda demostrado quien es el Grande de la Ciudad.

lunes, 10 de marzo de 2008

10.000 PINCHARRATAS CRUZARON EL CHARCO

INVASION PINCHARRATAS EN MONTEVIDEO

LA MISTICA SIGUE INTACTA. CON UN JUGADOR MENOS EN EL 1ER TIEMPO Y PERDIENDO 1 A 0, EL PINCHA LO DIO VUELTA Y GANO 2 A 1 CON GOLES DE LA BRUJA VERON Y ENZO PEREZ.
Con 10.000 hinchas
Estudiantes, una pasión que no sufrió los cortes MONTEVIDEO.- No les fue fácil a los hinchas de Estudiantes llegar hasta el estadio Centenario, pero nada pudo detenerlos. Ni los cortes de ruta ni la distancia ni el temporal.
Unos 10.000 simpatizantes del conjunto platense alentaron de principio a fin en Uruguay. Algunos llegaron vía ferry. Otros lo hicieron por aire. Sólo los más sacrificados se trasladaron por tierra.

Tal como lo había recomendado la Asamblea de Gualeguaychú, que mantiene cortado el pase a Fray Bentos por el conflicto con Uruguay por la instalación de la papelera Botnia, la caravana de Estudiantes utilizó el puente General Artigas, que une Colón con Paysandú, a unos 150 kilómetros de Gualeguaychú. La ilusión impulsó cada paso y se apoderó de la alegría en el estadio Centenario tras una victoria para el recuerdo.


CON EL ALIENTO DE ESA HINCHADA DAN GANAS DE JUGAR DE VISITANTE



Diario "El Pais" de Montevideo, 6 de marzo de 2008

Poblaron la tribuna Colombes, invadieron la América y festejaron por 18 como si fuera La Plata.Es un tanto difícil elegir el aspecto que hizo más local a Estudiantes, pero lo concreto es que estuvo como en La Plata.

Ingresar al estadio Centenario y observar a la parcialidad de los pincharratas en la tribuna Colombes fue asombroso. Un sinnúmero de banderas rojas y blancas tiñeron el estadio entero y hubo cantos durante todo el partido como si la intensa lluvia no existiera.
Cuando los jugadores ingresaron a la cancha el recibimiento superó todo lo esperado. Cientos de fuegos artificiales, bengalas, mucho humo rojo y el olor a pólvora invadieron la cancha y el escaso segmento de la Olímpica que albergaba a la parcialidad de Danubio dejó de verse desde la América. Pero no todos eran argentinos. Entre camisetas del "Pincha" había muchas amarillas y negras, y no es casual.

Las hinchadas de Peñarol y Estudiantes se dicen "amigas" hace mucho tiempo y eso quedó más que demostrado con una de las canciones que cantaron toda la noche: "Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es del ´Lobo´ y Nacional", dijo la tribuna a una sola voz.Uno de los presentes en la tribuna comentó: "Si cerrás los ojos y escuchas, es como que estuvieras en un partido de Peñarol porque son las mismas canciones".

Es que los miles de seguidores del equipo de Sensini y la "Brujita" Verón realmente se sintieron locales en todo momento. Aunque iban perdiendo por 1-0 y la gente de Danubio -a la que hay que reconocerle el esfuerzo por la cantidad de público que asistió teniendo en cuenta las condiciones climáticas-, no cesaba de alentar a los suyos, los platenses se hicieron sentir y mucho.Por momentos, dejaron sin efecto los silbidos de los danubianos, al grito de "Es-tu-diantes, Es-tu-diantes" y hasta se dieron el lujo de festejar por 18 de Julio como si estuvieran en La Plata.

Sí. Es que al regresar del estadio, por la principal avenida capitalina, una decena de pequeñas "barras" de hinchas vestidos de rojo y blanco iban coreando y cantando.Es más, en el cruce de 18 y Gaboto la calle estaba cortada porque un grupo de argentinos sostenía una gran bandera de lado a lado y la agitaba sin dejar de cantar. Así es más fácil.
Con una hinchada como esa conviene más jugar de visitante que tener la presión de ganar de local. Al final, por si quedaba alguna duda de la sociedad con el manya, la hinchada de Danubio la disipó cuando cantó: "Porom, pom pom, porom, pom, pom, esa es la hinchada de Peñarol", sabiendo que había muchos carboneros en la Colombes.

Diario el Pais Montevideo


No quedan dudas que los argentinos viven el fútbol de una manera distinta. Diferente a la de los uruguayos, a la de los europeos y al la del mundo entero. Esa pasión desenfrenada es la que hace que los turistas paguen por estar en la barra brava de los equipos, porque nada ni nadie se asemeja a ver tal espectáculo en vivo y en directo.

Faltaban dos horas para el comienzo del partido ante Danubio y en la Tribuna Colombes no quedaba ni un solo lugar disponible para colgar una bandera. Los cientos de hinchas de Estudiantes de La Plata que habían llegado al Centenario, habían teñido la popular de rojo y blanco, mientras sus tibios gritos comenzaban a hacerse sentir. Los ómnibus llegaban de a poco al estacionamiento situado frente a la América y permanentemente se escuchaba: "ahora llegan más".

Los pincharratas colmaron por la tarde el centro de Montevideo, donde por un par de horas la calle 18 de Julio se trasformó en la 9 de Julio y la Plaza Independencia en el Obelisco. A poco menos de 90 minutos para el comienzo del partido, los planteles se encontraban ya dentro del vestuario y la diferencia entre las parcialidades era abismal, como era de prever.

Los jugadores argentinos, poco simpáticos, evitaron en su mayoría tener contacto con la prensa, tanto en su arribo a Montevideo como en su llegada al Centenario. Mientras cada vez faltaba menos para dar el puntapié inicial, más cantaban los argentinos en la tribuna. El grito de "Estudiaaaaantes, Estudiaaaaantes", retumbaba en el monumento histórico al fútbol mundial.

En medio de la locura argentina, podían apreciarse banderas y camisetas de Peñarol, hinchadas "amigas" que compartieron hasta un asado juntos. "Hay que saltar, hay que saltar... el que no salta es del Lobo y Nacional" coreaban en la previa. "El 7-0 no se olvida nunca más" era la bandera que se ubicaba en lo más alto de la Colombes, haciendo referencia al histórico clásico en el que vencieron a Gimnasia y Esgrima de La Plata. Gorros, banderas, camisetas, paraguas, sombrillas y bombos vistieron la Colombes haciendo olvidar a cualquiera la lluvia.

A la hora 20: 25 Estudiantes salió a la cancha. La popular parecía partirse en 1.000 pedazos. Fuegos artificiales, bombas de estruendo y papelitos volaron al cielo para recibir a 11 de los protagonistas, mientras que el humo blanco y rojo y el olor a pólvora invadieron el Centenario a segundos del comienzo del partido. Los 22 jugadores estaban prontos para el arranque. "Olé, olé, olé, olé... Brujaaa... Brujaaa....", cantaron los leones. Juan Sebastián Verón levantó sus manos al cielo y en medio de la ovación saludó desde la mitad de la cancha a la Colombes, sonriendo por primera vez.

Desde el primer minuto hasta el último alentaron sin parar, dejando de lado el resultado o el rendimiento del equipo. La misma ovación se reiteró, como al principio, al final del partido cuando gracias al exquisito pase de Verón, Enzo Pérez consiguió el tanto de la victoria. Las gargantas parecían romperse. Los gritos del gol con sabor a victoria dejaron a más de uno sin voz. La Colombes desenfrenada le agradecía a sus jugadores la entrega y potenciaba aún más la comunión existente con Verón, quien volvió a sonreír al final.

No es fácil entenderlo y hay que verlo para creerlo. "No es normal", comentaban algunos y otros los catalogaban como "raros", por no parar de alentar cuando su equipo estaba perdiendo y en desventaja numérica.

La pasión, la locura, la entrega y la "enfermedad" por el equipo es la que los lleva, muchas veces, a cometer actos extremos que lejos están de lo lindo del fútbol y del aliento incondicional que muestran desde la tribuna. Son, simplemente distintos.

Patricia Cambón, de la redacción de Observa (diario uruguayo)


jueves, 14 de febrero de 2008

25 AÑOS y UN TRAPO

PINCHA CORAZON
Campeón 67-68-69-70
Hace 25 años: enamorados del Metropolitano

Lluviosa noche del lunes 14 de febrero de 1983 y en el cielo de Córdoba, en el Chateau Carreras, unos 15 mil locos por la albirroja estallaron con el campeón del Metropolitano. Dos puntos abajo venía Independiente, y en la última fecha jugó en la misma provincia. Los de Bilardo vencieron a Talleres 2-0 y le dieron al club el segundo título en AFA
Una bandera, el sagrado trapo, es el recuerdo que en lo alto de la popular de 55 acompañó varias campañas. Es hoy que se divisa en recuerdos el dibujo de un leoncito tirando el taquito y dos palabras que no podían ser más exactas: Pincha Corazón, título inventado desde la resaca barrial y con un renglón arriba con letra pequeña que de la cabecera de enfrente jamás podría entenderse: Año del Centenario de La Plata. El 14 de febrero de 1983, la pelota se llevó gente, portátiles, rollitos de papel, nervios e ilusiones a una sola ciudad de la provincia de Córdoba. Los líricos de Independiente, desde Avellaneda, salieron a buscar a Racing (en cancha de Instituto cordobés). Los pragmáticos de Estudiantes, desde La Plata viajaron por Talleres (al estadio del Mundial ‘78). Diablos y Albirrojos durante el torneo empataron sus dos partidos (0-0 y 1-1), y a la última fecha llegaron con dos puntos adelante los de Bilardo. Entre los grandes, había uno que no convirtió goles esa sudorosa jornada, no sacaba los taponazos de Trama, no saltaba a cabecear como Brown, no picaba a lo Gottardi, no llevaba la cinta ni ponía el cuerpo como Russo. No es fácil aún describirlo en sus filigranas. Parece seguir moviéndose fantasmalmente, para jugar el juego que más le gusta con la camiseta 10, con la frente ancha donde cabían las jugadas arquitectónicas más bellas que se han visto o yendo al piso con la casaca salida del pantalón... Sabella. ¡Ma que Bochini!